El pelo, las escamas dérmicas, la saliva, la orina y las
deyecciones de distintos animales son rico s en proteínas alérgicas, algunas de
las cuales están bien caracterizadas en la actualidad. Gatos, perros y roedores
son las fuentes principales en el entorno doméstico, constituyendo la segunda causa
de sensibilidad, tras loas ácaros, en este medio. Animales de mayor tamaño,
como los caballos, vacas y cabras son responsables de episodios de asma
bronquial.
Referencias bibliográfica
- · Carrasco Jiménez M, De Paz Cruz J. Tratado de Emergencias Médicas .Madrid: Aran; 2000.
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